Festejos en múltiplos de 2

Sin tener perdón de Dios por una prolongada ausencia -más-, creo que la situación no pudo haber sido más idónea para volver a verter musicalidad en espacios de dominio público. Benito entró en un estado entusiasta por su inminente exportación al viejo continente está próxima y ha adoptado el papel de editor de efemérides… de lo cual me aprovecharé para rendir tributo a un año prolífico y a una banda que ha marcado mi vida como pocas.

Captura de pantalla 2013-05-23 a las 8.43.52 AM

Comenzaba a correr el 2005 y Sarah McLachlan uniría fuerzas con Barenaked Ladies y Avril Lavigne -resérvome cualquier tipo de comentario- para llevar a cabo un concierto de caridad para las víctimas del tsunami del 26 de Diciembre. Franz Ferdinand, Joss Stone y Scissor Sisters se catapultarían al estrellato durante los BRIT Awards y muchos llorarían cuando Blink-182 y KoRn anunciaran su temporal retiro de los escenarios y los estudios de grabación.

Para aquellos aferrados románticos, se realizó un homenaje a Selena en el décimo aniversario de su asesinato… por seguridad de sus teclados, no voy a poner el video de “Como la flor”. Durante 4 noches londinenses, la leyenda de Cream reviviría para el idilio de multitudes y por primera vez en la historia, una banda de rock norteamericana recibía licencia para dar un concierto en territorio enemigo… creo que Tom Morello vio uno de sus más grandes anhelos cumplidos al tocar en tierras revolucionarias.

Y la verdad podría continuar en un viaje increíble -porque la verdad hay material anecdótico de sobra-, pero me detendré en el 83 aniversario de la instauración del Día de las Madres en México para arrodillarme frente a mi monitor y agradecer que una espera de 3 años se haya roto. El 10 de Mayo de 2005, llegó a mis manos Stand up… sexto material de estudio de los gigantes de Charlottesville: Dave Matthews Band.

Captura de pantalla 2013-05-23 a las 8.45.19 AM

Después de Busted stuff, se antojaba bastante complicado que un quinteto que podría vender talento por kilo lograra superar un clímax musical inigualable, mismo que había venido construyéndose desde Under the table and dreaming. Como de costumbre, Dave Matthews, Carter Beauford, Boyd Tinsley, Stefan Lessard y LeRoi Moore -que en paz descanse-; se las arreglaron para no sólo superar las expectativas de un público habituado a sus ominosas composiciones… sino para colocar por cuarta vez consecutiva su material en el primer lugar del Billboard 200.

Siendo más similar en estilo a Crash -aunque me atrevería a decir que no tan imponente-, Stand up ilustra una faceta muy experimental de DMB; alejándose del rock/jazz de producciones anteriores -que hoy sigue siendo su carta de presentación- para concebir una compilación fresca que, si bien oculta ejecuciones magistrales de cada instrumento, es prueba fehaciente de la frase “less is more”. No puedo negar que escribo con cierto sesgo dada mi enorme admiración por estos señores, pero Stand up es la cereza en un pastel de numerosos niveles.

Empezando por el principio -porque no puede ser de otra manera-, nos regalan “Dreamgirl”… una pieza con toques tribales y una atmósfera acústica bastante sabrosa. La verdad, siempre me había imaginado a DMB incluyendo este tipo de afro-detalles en sus canciones y la paciencia pagó. Para mí, esta rolita modesta y sobria es un excelente aperitivo para paladares conocedores.

Continuando el viaje por el menú, aparece “Old dirt hill” que, desde mi punto de vista; es una canción sumamente introspectiva sobre los recuerdos y los hechos pasados que quisieran revivirse. Me encanta la sección inicial de la rola, liderada por Stefan Lessard y esa voz inconfundible que por años me ha regalado buenos momentos. Toques de un conjunto de cuerdas y un raro pero efectivo uso de samples para la batería… otra joya minimalista.

No tarda mucho en llegar el plato fuerte con “American baby” y el intro que la antecede. Son pocas veces las que un track introductorio llaman la atención, pero Carter Beauford hace que valga la pena disfrutar 124 segundos de armonía musical poderosísima; acompañada de un fondo al más puro estilo Call of Duty. La obra maestra, el pizzicato inicial, los destellos de saxofón, los coros en el coro -valga la rebuznancia- y la dinámica durante el “I hold on (on) to you (you)”; hacen de ésta una de mis canciones favoritas. Para aquellos románticos, les recomiendo escuchar a todo volumen los últimos 50 segundos de la canción… simplemente son ACOJONANTES y me hacen lamentar el no haber tenido la oportunidad de ver a LeRoi Moore tocar en vivo.

Para terminar mi contribución -larga, lo sé… pero no puedo escribir menos sobre uno de mis ídolos- y, curiosamente para terminar el disco: “Hunger for the great light”. Si están al tanto de la penúltima producción de DMB –Big Whiskey and the GooGrux King-, no me dejarán mentir respecto al espíritu puramente rockero de la misma. La incursión de Tim Reynolds cayó como anillo al dedo y la entrada de Jeff Coffin -salve- como reemplazo de Moore, no pudo ser más idónea… entra un grande para sustituir a otro. “Hunger for the great light” es el preámbulo de tracks como “Shake me like a monkey” y “Why I am”… si no me creen, escuchen y hagan la comparación. Los teclados son apoteósicos, muy Stevie Wonder-esque y… ¿quién no disfruta eso?.

En fin, sumergido en un nirvana musical sumamente placentero… despídome de vós. Buen provecho y felices 8 años.

Don Gato

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: