Terapia en 10 días [05/10] 10 años

Amigos.

Llegamos a la mitad de este proceso de sanación final y hoy les traigo a uno de mis favoritos.

Pero primero, ¿qué opinaron del 100% internacional cartel del Corona Capital? En lo personal, estoy tan feliz de que ustedes, mis amigos, podrán ver esto y estoesto y esto en mi ausencia -las bandas “a ver” a mi parecer-; sin embargo, dentro de un cartel bastante bueno, creo que el CC13 se quedó corto con varias bandas que traen material nuevo y que se esperaba ver en ese line-up. Headliners como The National, NIN/How to Destroy Angels, My Bloody Valentine, Kashmir y otros en ascenso como James Blake, Savages o The Neighbourhood; fueron los grandes faltantes en un gran cartel.

Hubo uno más. La presencia de una persona en esa lista me hubiera causado hacer un berrinchazo. De manera egoísta, agradecí que no apareciera en el cartel ya que no estaré para recibirlo.

Esta persona lleva 10 años conmigo, los mismos desde que cambió mi vida cuando me plantaron una patineta en la cara, cuando corregí el camino y me volví el teto que soy hoy. Así es como llego al tema de hoy. Saber que hoy, al deshacerme de la negatividad, sé que mi punto más bajo fue hace tiempo y nada está tan mal como me lo imagino.

Benjamin “Ben” Gibbard, nacido el 11 de Agosto de 1976… líder de dos bandas queridas en mi corazón, pescetariano, co-autor de dos discos que -como mi nueva vida- cumplen 10 años en este 2013.

Durante esa temporada, Death Cab for Cutie y The Postal Service tenían un lugar permanente en mis oídos. Diez años después, siguen conmigo y esos dos discos del 2003 siguen siendo tan vigentes, relevantes y adaptables a mi vida como lo fueron en el pasado.

Recordemos.

Death Cab For Cutie – Transatlanticism – 7 de Octubre, 2003

Hasta la fecha siendo el álbum más aclamado de Death Cab. Esta épica de los corazones rotos se compone de 11 cartas de amor y desamor con el poder de reducir a cualquier persona a lágrimas a través de aquellos tan maravillosamente arreglados contrastes.

Tantas cosas que decir, empezando por una felicitación a los bienaventurados que presenciarán el evento “Death Cab for Cutie plays Transatlanticism” en el Bumbershoot en Seattle. Pero bueno, entrando en materia…

A quién no le quedó el saco de “Title and registration“, cuando al no encontrarle razón a la guantera, nos pusimos a chillar en el coche mientras todos esos recuerdos de mejores días pasaban por nuestra cabeza.

‘Cause behind its door, there’s nothing to keep my fingers warm
and all I find are souvenirs from better times.
Before the gleam of your taillights fading east,
to find yourself a better life

No había falla. “A lack of color y su hermoso cierre o “Death of an interior decorator” y la eterna duda sobre su pertenencia a Transatlanticism… todo era perfecto. Sin embargo, hay una trifecta justo a la mitad del disco que lo convierten en uno de mis favoritos. Conforma los tres pasos esenciales para la finalización de un ciclo.

No hay palabras, escuchar esas tres canciones -una tras otra- en días bajo nubes como los que hemos tenido, contemplando lo perdido, es una receta perfecta para sentirse vivo.

Paso 1.- “Tiny vessels” uno de los más deliciosos ¡come caca! jamás escritos, representando el enojo.

So one last touch and then you’ll go
and we’ll pretend that it meant something so much more.
But it was vile, and it was cheap
and you are beautiful but you don’t mean a thing to me

Paso 2.- “Transatlanticism” dándote cuenta de cuánto extrañas a esa persona.

The distance is quite simply much too far for me to row.
It seems farther than ever before.
Oh no.
I need you so much closer

Paso 3.- “Passenger seat” a mi interpretación, la despedida rodeada de esperanza.

When you feel embarrassed then i’ll be your pride,
when you need directions then i’ll be the guide,
for all time

The Postal Service – Give up – 19 de Febrero, 2003

¿Quién no sucumbió a querer dedicar “Such great heights“? ¿Qué pasó con la dedicatoria de canciones, en general? Un arte noventero perdido en nuestros días…

La combinación de los genios de Jimmy Tamborello y Ben Gibbard regaló hace 10 años lo que el día de hoy, en su retorno, se ha convertido en La Meca del pop electrónico.

Siendo amante de todo lo que ha tocado Gibbard -incluida Zooey Deschanel – no pude encontrar defecto en esas 10 historias hechas en su mayoría con una computadora.

El día de hoy, en su regreso, su presentación en Coachella y la emoción de un par de amigos que los verán en el Primavera en Barcelona, me hicieron pensar en qué tan emocionante podría ser ver a un tipo en una computadora y a Ben Gibbard con su tic soba-micrófonos durante una hora. Entiendo y amo el concepto en mis audífonos pero ¿qué tan bueno podría ser en vivo? Dos respuestas llegaron a mí: Jenny Lewis y gritar con toda el alma “Everything will change“. Ahora, muero de envidia.

Brand new colony” es, a mi parecer, la joya menospreciada del disco. Siendo una de las piezas más literales sobre todo lo que quieres ser/hacer por alguien más, me parece imposible no cantar ese coro.

I want to take you far from the cynics in this town
and kiss you on the mouth.
We’ll cut our bodies free from the tethers of this scene,
start a brand new colony where everything will change.
We’ll give ourselves new names. Identities erased.
The sun will heat the ground under our bare feet,
in this brand new colony

Es un disco completo, de inicio a fin. “Nothing better” y “Natural anthem” son un par de joyas, sin embargo, es aquella que cuenta sobre cómo “él” se convirtió en un extraño para “ella” cuando “ella” inició una nueva vida en D.C., la que es sin duda mi favorita.

I’ll wear my badge,
a vinyl sticker with big block letters, adherent to my chest
that tells your new friends:
“I am a visitor here, I am not permanent”

Give up se convirtió en un icono que hoy en su segunda era, es uno de los actos que más se quieren ver en festivales por todo el mundo. El Corona Capital se quedó sin este acto, sin embargo, esperamos que en otro contexto puedan visitarnos antes de que vuelvan a desaparecer otros 10 años.

Y ya, no hablaré de Such great heights. Esa historia se cuenta solita.

En lo personal, creo que era mejor cuando era gordo.

“Maldita la hora en que te nos fuiste”, recuerdo.

Benito racional.

05/10

Tagged , , ,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: