Terapia en 10 días [04/10] Medio año de inspiración

Redondeando, ha sido un primer medio año memorable… lleno de emociones, lleno de vida, dulce, cruel y deliciosa vida. Ante el temor de estancarse, la búsqueda de inspiración para el futuro es eterna y a veces fallida, sin embargo, creo que es relativamente simple. Es cuestión de conceptualizar la felicidad. En mi caso, basta con recordar esos momentos cuando no importó nada, cuando todo estaba bien, cuando sé que todo estará bien… cuando hay felicidad absoluta.

Hoy les traigo cuatro crónicas basadas en recuerdos vividos durante los primeros meses del 2013. Mis conciertos favoritos. Con todo el respeto para el Rasta Fest, estos cuatro sí me estremecieron las vísceras.

31-Enero-2013/Auditorio Blackberry/”Pista de pie” a unos 15 ó 20 m del más cercano

Chris Bear/Grizzly Bear

Mi emoción no cabía en el cuerpo y mis expectativas estaban por los cielos. Acompañado de Tom, Panza, Schrödinger y Cheshire; discutíamos sobre el origen de nuestro amor por lo que estabamos a punto de presenciar. Yo estaba ahí por recordar a un gran amigo a través de algunas de mis canciones favoritas. Los Cojolites subieron al escenario y fue algo extrañamente apropiado; inesperado pero exacto. Después subieron estos cuatro hombres, misteriosos en su silencio pero con una sonrisa enorme en sus rostros, se notaba que estaban donde querían estar. Comenzó “Speak in rounds” y el desgaste de mi alma comenzó… era feliz y las lágrimas desbordaron mi rostro. Esperábamos un concierto basado en Shields con toques de Veckatimest, sin embargo, recibimos un cóctel nostálgico que llegó a su cumbre en “este” momento. Había platicado con Schrödinger sobre esta canción unas horas antes; hablábamos sobre un video de La Blogotheque en la que tocaban esas notas dentro de un baño. Cuando comenzó, sabíamos que estábamos en el clímax de una experiencia inolvidable. Fue absolutamente mágico y hasta la fecha es el mejor concierto al que he asistido en mi vida.

Baby, I’ve got silver and I’ve got gold
but when push comes to shove, this is getting old.
I wouldn’t have it any other way…
no, I wouldn’t have it any other way
and when you call I’ll be there

La única que faltó en esa velada perfecta. Ya hubiera sido gula.

15-Marzo-2013/Teatro Estudio Cavaret/”General de pie” sobre la valla de contención a escasos 5 m

Kevin Parker/Tame Impala

Era absolutamente necesario, mi cuerpo lo requería. Estuve a punto de perder este recuerdo dada la limitada disponibilidad de mis amigos. Era 15 de Marzo a las 8 de la mañana y yo no tenía boleto. Desesperanzado y rodeado de estrés patrocinado por la NPR, encontré a un colega laboral que estaba guardando sus cosas a medio día. Le pregunté a dónde iba, a lo que me contestó “Guadalajara a ver a Tame Impala”. Le compartí mi situación y dijo las siguientes, mágicas palabras: “Tenemos un boleto y lugar en el coche. ¿Jalas?”. No lo pensé dos veces. Aproximadamente 7 horas después, estaba entrando a un recinto que recordaba por el concierto de The XX meses atrás. Sabía sobre la potencial cercanía a la banda. No había nada que perder. Después de minutos de lucha estaba en frente al micrófono de Kevin Parker a minutos de presenciar algo impresionante. Sin nadie a mis lados y sin nadie detrás de mí, lo viví, fue algo privado y lo disfruté como nunca. El sex appeal, el cabello sobre su rostro, pies descalzos, una presencia enorme, una cubeta para el vómito y una voz celestial; convirtieron a Parker en uno de los mejores “frontman” que he visto. El highlight: su carta de presentación cuando llegaron a mi cabeza…

Oh, alter ego,
get them to love you.
While they may depending on your words and wealth,
the only one who’s really judging you is yourself.
Nobody else

21-Abril-2013/Foro Sol/”Acceso D parados” lejérrimos y así, tan cerca

The Cure

Ya se las han contado, la gran apertura por Andrea Balency, un poco de lluvia, el primer terremoto de mi vida, el cumpleaños de Robert Smith. Fue una velada que tenía todo el potencial de convertirse en algo épico. Sabíamos de la costumbre de The Cure de convertir sus conciertos en maratones. No teníamos idea de lo que nos esperaba. Fueron en total 50 canciones a lo largo de 4 horas y media de la agonía más emocionante de mi vida. Fue algo particular, no era la audiencia a la que estaba acostumbrado. Era otra generación, una que aprecia más y habla menos. Un grupo de personas agradecidas por lo que presenciaban. Hubo tantos momentos en los que mi alma explotó en éxtasis pero hubo uno que se grabará por siempre en mi cabeza. La banda había salido por segunda vez del escenario después de haberme cumplido el caprichito de “If only tonight we could sleep“. Las pantallas detrás del escenario se pintaron de estrellas por un par de minutos hasta que sonaron un par de notas que trajeron un mar de imágenes a mi cabeza. El quitarle la cubierta a mi disco de Disintegration, sonidos deprimentes de amor y pérdida desde los ojos de alguien que realmente cree en el amor, leer esas letras por primera vez y enterarme de lo que significaba el amor en el fin del mundo; a la fecha me siguen pareciendo los párrafos más hermosos en cualquier tipo de arte. Me cubrió la sutil felicidad de “Plainsong” y desgarré mi garganta.

Sometimes you make me feel like I’m living at the edge of the world…

like I’m living at the edge of the world.

“It’s just the way I smile”, you said

23-Abril-2013/Plaza Condesa/”Planta baja parados” a escasas cabezas del escenario,  justo en el ojo

Foals

Habíamos esperado tanto tiempo, las expectativas eran tan altas. Prometía ser una velada llena de felicidad pura. Lo fue, totalmente. Era el cumpleaños de Yannis Philippakis sólo para agregar un poco más de emoción a nuestras mentes que ya estaban a tope sin siquiera haber escuchado la primera nota. “Prelude” comenzó… ya no era la banda de math con Yannis siguiendo una coreografía, sino una banda que te obligaba a sentir. Uno de los conciertos más demandantes física y emocionalmente que he tenido el privilegio de presenciar. En medio de una audiencia considerablemente más joven, me vi inmerso en un mundo lleno de vitalidad, donde no había cansancio, no había mañana. Se trataba de dejar todo en cada salto, en cada estrofa, en cada agitar de los puños, en cada grito. La euforia era palpable en el aire y aunque lo vivimos juntos, hubo un momento en el que todo desapareció. No había nadie ahí más que Foals y yo. Cada palabra tenía sentido, tenía un cuerpo, un rostro y era claro. Era esa idea del futuro, todo lo que quiero, todo el potencial, todo lo que me espera, toda esa felicidad que se encuentra a unos meses de distancia; lo que me inspira y me motiva. Para el purista amante de Antidotes, no me duele decir que “Milk & black spiders” se ha convertido en mi canción favorita de la banda después de regalarme ese momento. Al finalizar no podíamos dejar de reír, estábamos empapados y agradecidos ya que había sido realmente generoso. Fue nuestra conclusión y con lo que me quedé de esa memorable compañía. Impresionante.

‘Cause I know you’re still with me,

you are my compass and my sea.

‘Cause I’ve been around two times

and found that you’re the only thing I need

No puedo evitar sonreír al recordar estas cuatro delicias. Es el propósito.

Suerte mañana. Que el Corona Capital les traiga todo lo que deseen.

Benito racional.

04/10

Tagged , , ,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: