Música en la sangre

Pocas personas pueden hablar del éxito -económicamente hablando- en el mundo de la música. Son aquellas que el talento, la perseverancia, la entrega; en fin, todas esas palabras alentadoras que ya todo el mundo conoce casi de memoria -como el himno escolar de la primaria o la canción con la que, día con día, los inmortales episodios de Dragon Ball Z iniciaban su magia- les permiten ir hacia arriba: hacia la fama y el reconocimiento. Son aún más escasas, amigos míos, las que logran esta fama acompañadas por un consanguíneo… los que tienen hermanos o hermanas sabrán que la competencia intrafamiliar está heavy. En la fama, me imagino que esta competencia se debe multiplicar exponencialmente con cada álbum vendido, con cada concierto agotado.

Es por eso que me quito el sombrero -figurativamente hablando, claro está- por lo que han logrado Angus Stone y su hermosa hermana Julia Stone. Como alguna vez escribió mi querida Cheshire Cat, ellos “son dos hermanos australianos que llevan la música en la sangre”.  Todo lo que sus talentos conciben, es de una pureza inigualable. Han logrado que la fraternidad -en toda su extensión lingüística- se vuelva una fortaleza, y una máquina para hacer dinero. Han llegado a la meta y ahora, vienen por más. Pero esta vez, vienen separados.

Angus & Julia Stone

Así es señoras y señores. A mediados del año pasado -me voy enterando tarde, lo siento- cada uno de estos talentosos muchachos emprendió un viaje musical plasmando su lado más personal, un lado que no pudieron enseñarnos de forma conjunta. No quiere decir que se hayan separado. Lo único que esto significa es que tenemos un extraordinario par de proyectos alternos que vale mucho la pena comentar y por supuesto, escuchar.

Primero las damas.

La rola: “Let’s forget all the things that we say”. Primero contenida en un EP con el mismo nombre, para luego formar parte del álbum independiente de Julia Stone titulado “By the horns”.

La reacción: piel chinita. Entre una letra que emana miel pero profundidad al mismo tiempo, instrumentación hipnotizante y la chamaca que le da forma a todo, no logro escoger qué es lo más hermoso. Tal vez todo junto. Tal vez cada una de las partes por separado. No importa. El cometido se logra.

Ahora, la contraparte.

La rola: “Broken brights”. Contenida en el álbum independiente de Angus Stone, que fue bautizado con el mismo nombre.

La reacción: un sentimiento de reflexión profundo. Una hipnosis total. De esas rolas que uno tiene que poner cuando se dispone a arreglar al mundo. Ah y el video es extraordinario. Chéquenlo.

Y ahora, con ese mood tranquilo de completa serenidad que este par provocan hasta en el más histérico, me dispongo a dejarlos frente a un par de talentos que, día con día, han demostrado su innata madurez -si es que eso hace sentido- fuera de serie.

Disfruten y llénense de paz.

Saludos australianos,

Espanto!

Tagged , , , , , , ,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: