Destino: Tlalocan

Muy buen 2013 tengan ustedes… año nuevo, pilas recargadas, metas varias y riqueza musical asegurada con conciertos de altísimo calibre en el primer cuatrimestre. Si no es la mejor forma de iniciar este 2013, al menos es un buen condimento.

Rompiendo el mood nostálgico y medio ardilla de mi buen Demóstenes, voy a compartirles a una banda que llegó a mi ordenador por obra y gracia de la curiosidad. Haciendo una investigación de artistas alternativos, me topé con una bandera nativa del otrora propio territorio de California -Oceanside para ser exactos- que me cautivó con un rock que, si bien es oscuro, está plagado de texturas deliciosas y melodías divinas… hoy les brindo a The Drowning Men.

DMEN

Activos desde 2005, los dirigidos por Nato Bardeen han gozado de una gran aceptación en el mercado local californiano -que vaya que es vasto y bastante exigente- y aunque su currículum musical no sea tan impresionante como el de otras bandas que se han presentado en este espacio, créanme que vale la pena dedicarles unos minutos. Es de notar que de sus pocas apariciones ante grandes audiencias, compartieron escenario con Alkaline Trio y Flogging Molly, siendo la última quien les apadrinara y ofreciera un contrato para relanzar su primer LP y trabajar de lleno en su segunda producción titulada “All of the unknown”.

Es precisamente a través de este álbum que llegaron a mis manos y les puedo decir que musicalmente es una verdadera chulada: armonías sublimes y variadas, coros monumentales y una definición del estándar que podemos esperar en trabajos sucesivos… tal cual cita Bardeen: “it captures us as a whole, musically and lyrically”. La música resulta un contrapunto excelente al humor melancólico de las letras y para muestra, pues basta un botón…

Lost in a lullaby”, primer sencillo del disco. Esa intro que me hace recordar cañón a Band of Horses y un coro electrizante que tiene uno de esos riffs que si bien ocupa un segundo plano en la canción, es suficiente para colmar el sentimiento y desatar el canto del respetable en cualquier escenario. Toda proporción guardada, me recuerda grueso al trabajo de Jonny Buckland en el primer trabajo de Coldplay. Aprecien, queridos míos.

Para cerrar esta bella contribución los dejo con el ludismo de “Bored in a belly”… si creían que las introducciones circenses se limitaban exclusivamente a aquella inmortal producción de Fito Páez -me refiero, claro, a “Circo Beat”-, pues váyanse preparando. Los arreglos de guitarra minimalistas y con el feel sesentero no tienen abuela y el teclado de nuevo juega un papel protagónico en la canción… cualquier parecido con melodía de carrusel, ya saben a quién culpar.

En fin, ahí tienen este Jueves su regalo atrasado del día de reyes.

Les quiero.

P.D. El bonus es “Fix me, love” -les debo el videito-, que maneja una letra de ésas que le mueven el tapete a Cheshire pero disfrazada perfectamente con una melodía espectacular, sobre todo por las intervenciones del tecladista y un cuarteto de cuerdas que le dan EL toque.

Don Gato

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: