¡Que se reanuden las funciones!

Qué tal racita ¿cómo les ha ido?… Después de una larga ausencia -totalmente injustificada- volvemos con la mera machaca de las claves, pentagramas, fusas, arpegios y demás recursos que conforman el arte de la música.

Coincidiendo con el sentimiento de mi estimado Espanto, el Corona Capital fue otra cosa -por no utilizar otras palabras- y no faltaron los momentos maravillosos, las tiradas de baba, las rascadas en la cabeza, las mentadas por la cerveza y los gritos desaforados… pero nos deshacemos de la nostalgia y damos vuelta a la página.

Uniéndonos al par de festividades que celebramos estos días -porque vaya que el cambio de horario es una bendición- les traigo a una bandita consentida del blog y muy probablemente de ustedes. Precisamente había tenido la fortuna de escribir acerca de ellos hace ya unos cuantos meses -si se quieren echar una refrescada, pues acá dense– y mirando en retrospectiva, comienzo a visualizar la magnitud del éxito que estos señores están construyendo con cada una de sus canciones.

Si hace un par de años fueron una grata sorpresa para muchos escuchas, con dos discos en su haber y una concepción colectiva de la música que sobresale en una generación de por sí privilegiada; estos jóvenes británicos están logrando volverse referentes de un género que ha crecido rápidamente, sin renunciar a ser precursores de sonidos únicos y ritmos pegajosos.

Colaborando con la mercadotecnia, les presento un poco de “Beacon”, segundo álbum de Two Door Cinema Club… 2 mesesitos enfriándose en los aparadores de sus tiendas de conveniencia: ¡Llévelo, llévelo!.

La verdad se antojaba como una tarea dificilísima superar “Tourist history”… Alex Trimble y compañía tardaron 2 años en reformular su sonido con el encargo de no perder la identidad que cautivó a propios y extraños. Y a través de 11 tracks, el trío le hizo honor al título del material y volvieron a atraer la atención de la escena musical con una propuesta madura -¿cuál sophomore slump?-, con un mejor manejo de los tiempos -aunque al menos yo agradezco un disco con beat frenético de principio a fin- y esa fineza para los detalles que únicamente se construye con la experiencia… un bello material por el cual valió la pena esperar.

Empezando por el sencillo “Sleep alone” que es para mi gusto el puente entre ambos discos: energía de A + maestría en la ejecución de B. El ensamble de guitarras es sensacional -particularmente en el coro y en el intro-, el trabajo de la batería es tan excepcional como en el primer disco y el bajista dio un paso agigantado a un papel protagónico, el coro es suyo… PUNTO -y eso que su parte está tocada en un sintetizador… ¡ah, verdad!-.

Pasemos a “Handshake”… no se podían olvidar del sintetizador y de los loops del material anterior. Digna de un lounge atendido por modelos argentinas… ¡TOMÁ!

Para cerrar esta pequeñas contribución, que es tanto informativa como recordatorio del material que anda circulando alrededor del globo, les dejo con “Next year”… una rola musicalmente más “dulce” y con una estructura rica para esas ocasiones donde la regadera se convierte en escenario y el azulejo en audiencia.

Tagetes erecta -cempasúchil- en estas festividades.

D.G.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: