Papalotes escandinavos con jamón y queso

Algo me dice que “la ciencia” está a punto de descubrir “algo” en el ADN de los celtas, los vikingos, los sajones y todos los pueblos del norte y las islas de Europa que los hace musicalmente superiores. Algo así como un nucleótido especial que tiene como resultado una elevada sensibilidad musical. Una increíble habilidad creativa. No sé. Algo.

Y es que desde sus inicios, podrán haber notado que un sello por excelencia de éste, su humilde arenero musical, son las heladas propuestas de artistas escandinavos como Sigur Ròs, a quienes visitamos hace un buen tiempo de la mano de nuestro querido Oficial Matute o Jimmy Wahlsteen, un exquisito ejecutante sueco recomendado por aquel nuestro líder de güera melena, Don Gato; o Kings of Convenience, con quienes nos encontramos cara a cara hace un rato gracias a las grandiosas palabras de Cheshire Cat… en fin.

Mi punto aquí es el siguiente: la música norteña -y no precisamente aquella caracterizada por tarolas, fara-faras y el uso excesivo del acordeón- es un muy buen regalo para la humanidad y hoy es momento de rendir homenaje a uno de mis favoritos representantes.

Directito desde Copenhague, hoy comparto con ustedes mi visión de Mew.

Formada a mediados de los años noventa por Jonas Bjerre como vocalista, Bo Madsen en las guitarras, Johan Wohlert a cargo de los bajos y Silas Utke Graae Jørgensen a cargo de la batería; Mew rápidamente se convirtió en uno de los mayores exponentes del indie danés. Para el año 2003, Mew fue catalogada como la Banda Danesa del Año. A la fecha, Mew cuenta con 5 CD’s de estudio, 3 EP’s y una recopilación de éxitos.

Y bueno, el resto es historia -que dejaré para otra ocasión- y me enfocaré en el tema al que venimos: la música.

Bajo mi muy personal percepción, la música que Mew nos regala es extraordinariamente extraña. Está llena de sonidos épicos y armonías inesperadas por doquier. Si hay un sentimiento que provoca en cada uno de los escuchas, es un profundo deseo de volar, acompañados por la calurosa voz de Jonas Bjerre en cada una de sus rolas.

Disfruto tanto el trabajo de estos cuates que he decidido enfocarme en su penúltima producción discográfica, la última en presentar a Johan Wohlert como miembro de la banda y mi favorita: “And the glass handed kites” lanzada en 2005 -misma producción que, algunos recordarán, ya recomendé a finales del año pasado como el disco del mes-. Con un total de 14 rolitas, este álbum fue brillantemente compuesto como un solo set, una progresión sin transiciones que lo hacen parecer como una sola pieza. Una verdadera obra maestra. Poco a poco, nuestros amigos del norte nos van llevando, en medio de una impredecible ola de emociones fuertes, hasta dejarnos sin aliento.

Normalmente acostumbro a recomendar una que otra rola que me guste o a la que le tenga un cariño especial. En este caso, ese es un tema complicado debido al formato en que el disco fue construido, así que como primera opción les recomiendo sin pensar el disco completo y en ORDEN, es decir, háganme el favor de empezar con el primer track y terminar con el 14… ¡nada de shuffle!. Si de plano se encuentran con poco tiempo, aquí les dejo una muestra de lo que se están perdiendo… los dos primeros tracks del disco: “Circuitry of the wolf” y “Chinaberry tree“.

Los dejo en compañía de mis cuates.

Abrazos felinos para todas y para todos, acuérdense, sin discriminar.

Pura paz.

Espanto!

Tagged , , , , , , , , ,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: