Qué bien se siente teclear palabras en este territorio. Es un lugar acogedor que he extrañado fuertemente.
Vuelvo a ustedes con ganas de estallar.
Quiero reventar porque el día de hoy se reveló el cartel del Corona Capital. Es una locura indescriptible. Empezando por los grupos en letras más pequeñas, llaman la atención bandotas como The Black Angels y Jake Bugg. En las letras medianas aparecen, para mi éxtasis absoluto, Grimes, Portugal. The Man, White Lies y Gary Clark Jr… Entendería si ustedes también estuvieran babeando sin control, y eso que todavía ni menciono a los headliners. Vamos a dimensionar, si son tan amables, que existe la oportunidad de ver en el mismo foro a Sigur Rós, Phoenix, The XX y Vampire Weekend.
La neta, sigo sin poder entender nada.
Aunado al Corona, resulta que ayer me dediqué a gastarme parte de la quincena en una dotación de nuevos lanzamientos, entre los que figura el verdadero centro de mi conversación con ustedes, amigos.
Entre mis adquisiciones está Amok, ese álbum tan esperado por su servilleta, lanzado hace tres meses -la neta no sé por qué no lo tuve antes. Tonto.- y producto de la colaboración de uno de mis ídolos personales con verdaderos titanes. Thom Yorke, miembro del selecto grupo de mis 5 frontmen favoritos -un grupito del que luego les platico-, junto con Flea, de Red Hot Chili Peppers, Joey Waronker de R.E.M y Beck en la batería, el conocido productor de Radioged Nigel Godrich y Mauro Refosco, un excelente músico brasileño a cargo de las percusiones son cinco eminencias que forman Atoms For Peace, un supergroup atascado.
En palabras de la revista NME: “…anyone who’s seen The Avengers will know that when you stack a bunch of ill-suited superheroes together against insurmountable odds, they usually prevail. ‘Amok’ is good”.
Así de simple. Ayer me encontré con un conjunto de 9 canciones perfectamente calculadas, pero al mismo tiempo, producto de la genial improvisación de 5 prodigios que no están haciendo otra cosa que pasarla bomba. Y el resultado son composiciones fluidas, limpias, orgánicas.
Hay cohesión absoluta entre los músicos. Es una belleza. Todo hace sentido.
Se notan las ganas de bailar y el gusto profundo que tiene Yorke por la música Dance. Magia.
Poco a poco, un álbum con tintes minimalistas pero divertidos se va revelando a sí mismo, y una cálida envoltura desciende. Desde el inicio de Amok, nos encontramos con una poderosa “Before Your Very Eyes” que explora temas como el paso del tiempo, las oportunidades de oro, y aquellas cosas que son inevitables:
And before your very eyes
Old soul on young shoulders
How you’ll look when you´re older
Time´s fickle card game with you and I
You have to take your chances
Para cuando el primer sencillo –”Default”- aparece, el headbang y los movimientos involuntarios de pierna ya son inevitables:
Es muy difícil seleccionar, de entre éstas nueve maravillas, una o dos rolas que “valgan más la pena” . Todas son deliciosas. Rola a rola, van pasando los minutos, y los compases se convierten en parte de nuestra alma. Las notas que forman esos compases comienzan a hacer sentido como un reflejo de la pureza que todos los seres vivos, sin importar qué tan complejos, llevamos escondida en lo más profundo de nuestro ser.
No hay un sentimiento más grato.
De todos modos, les dejo el segundo y último sencillo, “Judge, Jury and Executioner”, así como el disco completo. Para que luego no digan.
Creo que es todo. Mi cabeza ya dio muchas vueltas.
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Saludos atómicos.
Pura paz.
Espanto!
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PD. Ray Manzarek, descansa en paz. Se nos fue un gigante.
=(






